Empresa de capital costarricense brinda certificados de estándar internacional sobre electricidad renovable a toda Centroamérica
Estos certificados le permiten a las compañías demostrar que utilizan energías verdes para el desarrollo de sus productos
Mario Fernández Calderón
mario.fernandez@observador.cr
Demostrar que la electricidad que consume una empresa es 100% de energía renovable ya tiene un estándar internacional en Centroamérica. La Comercializadora de Energía para América (CEPAM) comenzó a comercializar los certificados I-REC, válidos ante los principales protocolos de sostenibilidad empresarial a nivel global.
Estos certificados otorgan a las compañías atributos ambientales bajo estándares de mejores prácticas sostenibles y pueden ser utilizados para certificaciones internacionales, incluyendo el protocolo de gases de efecto invernadero, lo que ofrece grandes ventajas a nivel de reportes de sostenibilidad empresarial.
La necesidad de estos documentos surge del avance que han tenido otros países en cuanto a este tema, por lo que es importante contar con un título que tenga validez internacional y estandarice los parámetros para las empresas en Latinoamérica. Los I-REC funcionan por cada MWh consumido, por lo que cada empresa deberá comprar los certificados con base en la electricidad que utilice para sus producciones.
De acuerdo con el presidente de CEPAM, Efraín Abarca, a diferencia de la garantía que brinda el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que asegura el porcentaje de electricidad renovable de la demanda nacional, el I-REC es capaz de asegurar que toda la electricidad de las empresas fue renovable.
¿Cómo funcionan los I-REC?
Los I-REC funcionan tomando en consideración el total de energía producida a nivel nacional. Dado que no hay forma de saber de qué tipo de fuente viene la electricidad cuando las empresas la consumen, la CEPAM primero analiza la cantidad producida de forma renovable, la cual estará disponible para los certificados.
De esta forma, una vez que tienen ese conocimiento, determinan la disponibilidad de I-REC que pueden venderle a las empresas. Si en un año Costa Rica produjo únicamente el 95% de electricidad renovable, solamente se podrá certificar la cantidad equivalente a ese porcentaje.
Sin embargo, este sistema no opera únicamente con la energía de Costa Rica, sino con la de toda Centroamérica, por lo que el mercado se mueve con todas las empresas de la región y con la disponibilidad energética regional, ya que los sistemas están interconectados.
“Imaginemos que en Centroamérica se consumen 10.000 MWh en una hora. De esos, 6.000 son energía renovable. La demanda consumió los 10.000, pero solo van a haber disponibles 6.000 I-REC para certificar. El certificado está disponible para el que se certifique primero, no para definir quién consumió más o menos energía renovable, porque eso no se puede identificar”, explicó Abarca.
Para la venta de estos certificados, la CEPAM tiene un convenio con la cooperativa CONELECTRICAS R.L., la cual se dedica a la producción y venta de electricidad en Costa Rica. El convenio funciona comprándole a las empresas electrificadoras los I-REC, es decir, adquieren la cantidad de MWh producidos de forma renovable para luego vendérselos a las empresas que quieran obtener estos certificados.

Costa Rica, con una matriz eléctrica casi 100% renovable, es un mercado natural para la emisión y comercialización de certificados de energía verde. Cortesía: CONELECTRICAS R.L.
Ventajas para las empresas
Según Benjamín Herrera, director regional en Latinoamérica de I-Track Foundation, los I-REC son instrumentos de trazabilidad de la energía renovable que permiten a los consumidores apoyar la producción de este tipo de electricidad.
Además, permiten mostrar el esfuerzo de las empresas por descarbonizar sus matrices energéticas o apoyar tecnologías específicas frente a sus grupos de inversionistas y de cara al ámbito internacional, creando un círculo que les permite comunicar su apoyo a las energías renovables y mostrar el impacto de sus decisiones corporativas en el medio ambiente.
Sin embargo, Abarca comentó que en Costa Rica encontró mucha desinformación al respecto, por lo que las empresas tenían algún temor para adquirirlos.
El avance del mercado en Costa Rica y Latinoamérica
De acuerdo con Abarca, esta es la primera empresa de capital costarricense dedicada a esta industria, aunque tienen competencia centrada principalmente en el mercado internacional.
“Somos la única empresa de capital costarricense que está promoviendo los certificados de energía renovable, los I-REC, en nuestro país. Los demás vienen de afuera hacia adentro, así que somos la empresa costarricense pionera en este tema”, señaló.
Herrera comentó que a pesar de que los certificados están disponibles desde hace 10 años, en la última etapa ha crecido mucho la importancia del mercado latinoamericano debido a los recursos renovables con los que cuenta la región.
“Ha calzado muy bien con la matriz productiva de la energía renovable y para apoyar el despliegue de estas tecnologías, que son cada vez más competitivas. Los países que lideran el mercado son Brasil, Chile, México y Colombia, pero en Centroamérica Guatemala y Panamá son los más fuertes”, comentó Herrera.
Por el momento, CEPAM es la única empresa de capital costarricense en este mercado, aunque Abarca anticipa que la demanda crecerá conforme más compañías en la región busquen cumplir con los estándares internacionales de sostenibilidad que exigen sus clientes e inversionistas en el exterior.





