El Observador
Cambio Climáticolunes, 2 de marzo de 2026

Cambio climático causa más incendios forestales simultáneos en el mundo, según estudio

Costa Rica no es ajena: el Cuerpo de Bomberos y el Sinac)reportaron 65 incendios forestales  durante enero y febrero de este año.

Mario Fernández Calderón

Mario Fernández Calderón

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Tiempo de lectura: 6 minutos

Los incendios forestales extremos ya no son eventos aislados. Cada vez, las condiciones que los favorecen ocurren al mismo tiempo en distintas regiones del planeta y con mayor frecuencia. 

Costa Rica no es ajena: el Cuerpo de Bomberos y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) reportaron 65 incendios forestales  durante enero y febrero de este año.

La situación es alarmante en un momento cuando el país aún no entra en los meses más críticos de la temporada seca, que suelen concentrarse en marzo y abril.

Sincronización del clima extremo

Un estudio publicado en la revista American Association for the Advancement of Science analizó datos entre 1979 y 2024 y detectó un aumento significativo en la llamada sincronización del clima extremo de incendios (SFW, por sus siglas en inglés). 

En términos simples: más regiones enfrentan, al mismo tiempo, condiciones cálidas, secas y ventosas que disparan el riesgo de grandes incendios.

Los investigadores determinaron que las zonas más afectadas por la SFW son las regiones boreales, ya que se pueden interpretar como puntos críticos de clima extremo. Mientras que las regiones con menor influencia del clima extremo de incendios se ubican en Asia Central y Asia Oriental.

Esta sincronización de incendios multiplica su impacto a nivel mundial y complica la respuesta internacional. Al ocurrir incendios en diferentes partes al mismo tiempo, los equipos de respuesta se podrían enfocar únicamente en sus países, en lugar de colaborar entre sí.

Además, la calidad del aire en las regiones que sufren a causa de los incendios forestales disminuye considerablemente.

Los investigadores concluyeron que más de la mitad de ese aumento está vinculado directamente al cambio climático provocado por actividades humanas.

Cuando el riesgo se alinea

La sincronización ocurre cuando amplias zonas, ya se a nivel intraregional o interregional, registran simultáneamente niveles extremos en el Índice Meteorológico de Incendios (FWI), un indicador que mide qué tan propicias son las condiciones para que el fuego se inicie y se propague.

El problema no es solo que haya más días extremos, sino que estos coinciden en el tiempo entre países y, en algunas ocasiones, continentes. Esto quiere decir que, durante el mismo día, dos naciones o regiones pueden tener condiciones con riesgos extremos de incendios.

De acuerdo con el estudio, los días de sincronización aumentaron en un 45% y más de la mitad de este incremento se puede atribuir al cambio climático antropogénico.

Sudamérica es la región que más destaca a nivel intraregional. El estudio identificó que este territorio tuvo uno de los mayores incrementos tanto en eventos extremos locales como en sincronización con otras regiones, especialmente con el sur de África. Ambas zonas concentran casi la mitad de las emisiones globales por quema de biomasa.

Australia, en cambio, muestra un patrón más aislado debido a su estacionalidad distinta, aunque episodios recientes, como la temporada 2019-2020, evidencian que puede alcanzar niveles récord bajo ciertas condiciones climáticas.

Cambio climático: el principal motor

El análisis señaló que el calentamiento global explica la mayor parte de la variabilidad interanual en la sincronización del clima extremo de incendios. Esto se debe a que es responsable de la mayoría de los días sincronizados de condiciones riesgosas.

El aumento sostenido de temperaturas no solo intensifica las sequías locales. Si no que también incrementa la probabilidad de que múltiples regiones experimenten calor y déficit de lluvia al mismo tiempo.

Además del calentamiento global, el estudio identifica la influencia de fenómenos como El Niño y el Dipolo del Océano Índico (IOD).

Durante años de El Niño, por ejemplo, Asia Ecuatorial puede sumar hasta 43 días adicionales de sincronización intrarregional. En Sudamérica, el norte amazónico tiende a registrar menos lluvias y temperaturas más altas, lo que eleva el riesgo de incendios.

En el caso del IOD positivo, se observaron aumentos en la sincronización entre Asia Ecuatorial y Australia. Lo anterior debido a alteraciones en los patrones de lluvia asociadas al enfriamiento de la superficie marina en el este del océano Índico.

En conjunto, estos factores están generando un escenario donde los extremos no solo son más frecuentes, sino más coordinados.

Más humo, peor aire

La sincronización no es solo un problema operativo para los cuerpos de bomberos. También tiene consecuencias directas sobre la calidad del aire.

El estudio encontró una fuerte relación entre los días de clima extremo sincronizado y el aumento en concentraciones de PM2.5 en regiones como Asia Ecuatorial, Sudamérica y zonas boreales.

Las PM2.5 son partículas finas asociadas a enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

En la zona boreal de Asia, por ejemplo, dos tercios de los días con mala calidad del aire coinciden con episodios de sincronización extrema. Cuando los niveles de contaminación se vuelven severos, casi todos esos días ocurren bajo condiciones de SFW.

En Europa, durante los años con más días de sincronización, la exposición poblacional a la contaminación por humo de incendios casi se triplica en comparación con años menos críticos.

Cooperación internacional bajo presión

Tradicionalmente, la diferencia en las temporadas de incendios permitía a los países intercambiar recursos y personal. Sin embargo, si múltiples regiones enfrentan crisis al mismo tiempo, esa ventana de cooperación se reduce.

El estudio advierte que la creciente sincronización podría tensar los mecanismos existentes entre países como Estados Unidos, Canadá, Australia o miembros de la Unión Europea.

Un ejemplo fue el verano de 2021 en Norteamérica, cuando condiciones extremas afectaron simultáneamente a Estados Unidos y Canadá, limitando el intercambio de recursos.

Limitaciones del análisis

Los autores reconocieron que el estudio utiliza divisiones regionales amplias. Esto podría ocultar dinámicas más locales, como las del oeste de Estados Unidos. 

Además, el clima extremo no siempre se traduce automáticamente en incendios masivos, ya que intervienen factores como el uso del suelo, la disponibilidad de combustible, la ignición y la capacidad de supresión.

También señalaron que futuros trabajos deberían incorporar escalas más finas y variables adicionales, como cambios en vegetación y actividades humanas, para mejorar las evaluaciones de riesgo.

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