Detenido exalumno del TEC bajo sospechas de amenazar con atentado en campus y contra rectora y personal
Las pesquisas del caso estuvieron a cargo de la oficina del OIJ de Cartago y la sección de Cibercrimen.
Tomás Gómez
tomas.gomez@observador.cr
Un hombre de 24 años, de apellido Castro, que en algún momento estudió en el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), quedó detenido por supuestas amenazas a la institución y personal.
Según detalló el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), a este hombre se le vincula con dos casos de amenazas al TEC, registradas en las últimas semanas y meses.
"Las amenazas iban enfocadas hacia personas, por ejemplo, de la rectoría, el estudiantado, algunos profesores", detalló el director interino del OIJ, Michael Soto.
Las advertencias tenían que ver con la utilización de armas de fuego y con la colocación de explosivos.
El detenido había sido previamente estudiante del centro educativo.
"Tuvo algún tipo de conflicto con ellos, por lo cual fue suspendido", explicó Soto. "Las amenazas presumimos que vienen de algún tipo de resentimiento", explicó el jerarca de la policía.
De momento, se están buscando pruebas para vincular al sospechoso con los hechos de una forma más certera.
https://youtu.be/zKrZDWxGxpY
Las tesis del OIJ en caso del TEC
Las pesquisas del caso estuvieron a cargo de la oficina del OIJ de Cartago y la sección de Cibercrimen.
"Tiene que ver con el análisis de metadatos, con la ubicación de la dirección electrónica o IP y se materializa con la detención de esta persona que la vamos a presentar al Ministerio Público para lo que corresponda", apunta Soto.
El jefe del OIJ recapituló también que las amenazas a centros de educación se ha vuelto muy común.
En esa línea se han identificado intenciones de evitar un examen o de salir antes de clases.
Según cada caso, se hace un análisis o perfilamiento, lo que generó una lectura distinta para el caso del TEC.
"Este otro caso podría tener una connotación diferente, que podría tener un nivel de riesgo más alto, ya que se trata de una persona que tiene algún resentimiento con la institución", indicó el vocero.
"Esta valoración la hacemos en concordancia con lo que ha ocurrido en otros lugares del mundo, del planeta, donde personas con esta circunstancia han atentado contra las casas de enseñanza", siguió Soto.
El director del OIJ cerró indicando que más allá de si se trata de una broma o no, el asunto es valorarlo con mucha certeza y seriedad.
"Sin duda alguna es una expresión, una forma de violencia", concluyó Soto.





