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Judicialesmartes, 12 de mayo de 2026

“Hay personas que saben qué pasó con Keibril y prefieren callar”: autor de libro habla del caso que estremeció a Costa Rica

Tres años después de la desaparición de la bebé Keibril Amira García Amador, el caso continúa siendo una herida abierta para Costa Rica.

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Tres años después de la desaparición de la bebé Keibril Amira García Amador, el caso continúa siendo una herida abierta para Costa Rica.

No solo porque la niña nunca apareció, sino porque, según el periodista Rodolfo Martín, todavía habría personas que conocen la verdad y decidieron guardar silencio.

“Hay personas que saben qué pasó e incluso que podrían conocer dónde está la bebita y que prefieren callar”, afirmó Martín durante una entrevista con este medio relacionada con el libro Keibril, hundida en el silencio.

Se trata de una investigación periodística que él y su colega Ronald Moya desarrollaron durante más de tres años.

El libro está disponible en los números 8841-5999, 8306-5783 y 6057-9611 a un precio de ¢12.000.

Quienes deseen recibirlo fuera de los hogares de los autores deberán pagar ¢3.500 adicionales por envío mediante Correos de Costa Rica.

El caso de Keibril

Keibril desapareció el 9 de abril del 2023 en Cervantes de Cartago, cuando apenas tenía nueve meses. De acuerdo con la investigación judicial, la bebé fue arrebatada de los brazos de su madre, quien entonces tenía 12 años.

El principal sospechoso del caso, Hugo Casasola Salas —padre biológico de la menor y padrastro de la niña madre— fue condenado en noviembre del 2024 a una pena total de 79 años de cárcel por el Tribunal Penal de Cartago.

(Foto archivo / El Observador)

Esto ocurrió tras ser hallado culpable de varios delitos, entre ellos violación y sustracción de la menor.

Sin embargo, pese a la sentencia, el mayor vacío del caso sigue intacto: Keibril nunca apareció.

“Un silencio infame y cruel”

Para Martín, una de las partes más devastadoras de toda la investigación no fue únicamente la violencia detrás de los hechos, sino la posibilidad de que otras personas sepan qué ocurrió realmente con la bebé.

“¿Cómo estas personas pueden mantener este secretismo tres años después, como si la vida de esa bebita de nueve meses no importara?”, cuestionó el periodista.

Según explicó, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) mantiene la tesis de que sí está claro qué ocurrió aquel 9 de abril del 2023. Lo que todavía no logra resolverse es dónde está la niña.

“Lo único que falta por saber es dónde está”, insistió.

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Una investigación de más de tres años

El libro nació de un extenso trabajo periodístico que incluyó expedientes judiciales, informes policiales, documentos del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), intervenciones telefónicas, testimonios y visitas de campo.

Incluso, cuando la publicación ya entraba a imprenta, Martín y Moya recibieron nueva información que consideraron tan relevante que decidieron incluirla como una especie de epílogo.

Martín describió el proceso como una investigación “muy delicada”, desarrollada además bajo una premisa clara: evitar el morbo y proteger a las víctimas.

“Bajo ningún concepto podíamos caer en el amarillismo ni victimizar más a las víctimas”, señaló.

Por esa razón, explicó, modificaron nombres de algunos menores y mantuvieron contacto respetuoso con familiares cercanos de Keibril durante toda la elaboración del libro.

El libro fue escrito por los periodistas Rodolfo Martín y Ronald Moya. (Foto cortesía).

El caso que expuso fallas institucionales

La investigación también revive uno de los puntos más sensibles que dejó el juicio: los cuestionamientos hacia las instituciones encargadas de proteger a menores en condición de vulnerabilidad.

Martín recordó declaraciones realizadas durante el debate judicial por la fiscala de género Edith Morera, quien sostuvo que el PANI habría tenido “cinco oportunidades” para intervenir antes de la tragedia.

Según esa tesis, la menor madre de Keibril —quien había sido víctima de abuso desde los 11 años— pudo haber sido trasladada a un albergue y alejada del entorno donde se encontraba el agresor.

“Si esa niña hubiera estado en un albergue, la historia posiblemente habría sido distinta”, resumió el periodista.

“No es un hecho aislado”

Más allá del caso específico, Martín considera que la desaparición de Keibril expuso una problemática mucho más profunda en Costa Rica: la violencia persistente contra niñas y menores de edad.

“Estamos metiendo la cabeza en un agujero para no ver lo que está pasando con nuestras niñas”, afirmó Martín.

Para él, lo ocurrido en Cervantes no fue un hecho aislado, sino una señal alarmante de fallas familiares, institucionales y sociales que siguen sin resolverse.

Y mientras el país continúa esperando respuestas, la principal esperanza de Martín es que el libro pueda mover conciencias e incluso ayudar a romper el silencio.

“Tal vez alguien que lea esto pueda ayudar a localizar a la menor y darle justicia definitiva a este caso”, concluyó.

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