El Observador
Judicialeslunes, 11 de mayo de 2026

Mujeres llegan a “gerencias” de crimen organizado y llevan nuevos estilos de liderazgo, según estudio de UNED

El aumento en los casos de homicidios de los últimos años ha tenido también cambios que reflejan la participación femenina.

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(Foto OIJ/ Fines ilustrativos)

Las eventuales diferencias de estilo de liderazgo entre hombres y mujeres podrían notarse hasta en el crimen organizado, según una reciente investigación de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).

El proceso estuvo a cargo de la carrera de Ciencias Policiales y revela cómo las mujeres ejercen liderazgo dentro de estructuras criminales vinculadas al narcotráfico en Costa Rica, pero con estrategias distintas. 

"Algunas mujeres cumplen roles estratégicos y de mando dentro de estas organizaciones, pero con un estilo de liderazgo caracterizado por el uso reducido de la violencia en comparación con sus pares masculinos", apunta el reporte.

La investigadora Karla Salazar Sánchez detalla, en primer lugar, el cambio de paradigma respecto a liderazgos exclusivamente masculinos.

“Si bien la mayoría de mujeres vinculadas al crimen organizado ejercen funciones operativas y con poco poder, algunas alcanzan cierto nivel de liderazgo en estructuras familiares y de mediana escala con estrategias más calculadas y menos violentas”, dijo.  

Resalta además que en estos últimos casos, ellas no solo ocupan posiciones subordinadas, sino que también toman decisiones, organizan operaciones y ejercen autoridad en contextos altamente violentos.

En los esquemas actuales se identifica que las mujeres están cumpliendo roles similares a los hombres dentro de las organizaciones criminales. La lista incluye también ser "campanas" y vendedoras terminales hasta administradoras y "gerentes de zona".

"La diferencia clave es que, en aquellos casos donde alcanzan algún nivel de liderazgo. Este tiende a ser más estratégico y menos violento, privilegiando la negociación y la planificación sobre la fuerza directa", señalan las voces expertas.

Más muertes dan luces del cambio

El aumento en los casos de homicidios de los últimos años ha tenido también cambios que reflejan la participación femenina.

"Las mujeres han sido cada vez más víctimas. En 2025 se contabilizaron 85 homicidios de mujeres, de los cuales 43 estuvieron ligados a ajustes de cuentas o venganzas, directamente relacionados con el crimen organizado", detalla la UNED.

La coordinadora de la carrera de Ciencias Policiales de la universidad, Karen Jiménez Morales, destaca con ello que había que profundizar en el papel de las mujeres dentro de estas estructuras y las dinámicas de poder que ejercen, por cuanto se trataba de una dimensión poco estudiada del crimen organizado en Costa Rica.

“El estudio evidencia que muchas trayectorias delictivas están vinculadas con contextos de exclusión social, violencia, precariedad laboral, maternidad temprana y limitadas oportunidades educativas. Elementos que hoy también se relacionan con el aumento de la violencia y los homicidios en el país”, señaló Jiménez. 

Con esos datos, el siguiente reto será adaptar políticas sociales y de prevención al escenario de esa participación femenina.

Los datos de homicidios por ajusticiamientos y temas de drogas muestran un aumento proporcional de participación de mujeres en crimen organizado.

Más datos sobre las mujeres en el crimen organizado

El estudio de la UNED reconstruye las trayectorias de vida de mujeres vinculadas al narcotráfico. En ellas coincide que la marginación social, maternidad y violencia estructural son factores que configuran su participación.

Otros datos extraídos del informe son:

  • Según las estadísticas del Sistema Penitenciario, en 2024 había 1.351 mujeres en conflicto con la ley. De ellas, 40,5% enfrentaban procesos por delitos contra la Ley de Psicotrópicos.
  • Mayoría de mujeres en crimen organizado son jóvenes entre 25 y 44 años.
  • 79% de los casos no concluyeron la secundaria, lo que refleja un perfil marcado por exclusión social y falta de oportunidades.

Salazar concluye que la participación femenina en el crimen organizado no puede desligarse de las situaciones de victimización y vulnerabilidad que enfrentan.

OBSERVE MÁS: UNED investiga la marihuana en Costa Rica: 1 de cada 5 personas la ha probado y consumo creció 2,2% en últimos años pese a prohibición

Eso sí, no deja de lado que también hay casos en los que las mujeres son agentes activas que ejercen poder y liderazgo, pero en un contexto marcado por desigualdades estructurales.

“Comprender estas dinámicas es esencial para diseñar políticas públicas con enfoque de género que permitan prevenir la vinculación de mujeres al crimen organizado y ofrecer alternativas reales de inclusión social. La evidencia demuestra que las mujeres no solo participan, sino que algunas lideran, y lo hacen con tácticas diferentes que deben ser reconocidas en el debate académico y político”, finalizó la investigadora.

https://www.youtube.com/watch?v=RPql74O_XPA

 

 

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