Reinfectarse de covid-19 puede aumentar el riesgo de infartos, fatiga crónica y daño cerebral
Experto en vacunología compartió datos en foro en São Paulo, Brasil al que viajó El Observador
Mariana Mena
mariana.mena@observador.cr
Reinfectarse de covid-19 no es un cuadro menor ni una simple gripe. Cada nuevo contagio puede aumentar el riesgo de secuelas como infartos, fatiga crónica, problemas de memoria, daño renal y accidentes cerebrovasculares.
Así lo explicó el doctor Miguel Betancourt, expresidente de la Sociedad Mexicana de Salud Pública y experto en vacunología, durante un encuentro sobre periodismo en salud realizado en São Paulo, Brasil, organizado por Pfizer en el marco de la Semana Mundial de la Inmunización.
“Covid no es una gripa, no es una infección banal, es una infección que nos deja una inflamación interna”, advirtió Betancourt.
Reinfecciones y secuelas
El médico explicó que el covid-19 no produce inmunidad permanente. Por eso, una persona puede enfermarse, recuperarse y volver a contagiarse meses después.
Además, el virus cambia con el tiempo. Esto hace que el sistema inmunológico pueda tener más dificultad para reconocer nuevas variantes.
Sin embargo, el mayor problema no está solo en volver a enfermarse. Según Betancourt, cada cuadro puede dejar inflamación en el organismo.
“Covid produce un estado de inflamación crónica, de inflamación generalizada. Se estima que el 7% de las personas ha padecido más de un cuadro de covid”, explicó.
Esa inflamación puede afectar vasos sanguíneos, corazón, cerebro y riñones. Con cada reinfección, el daño puede acumularse.
“Cada vez que nos da covid, ese cuadro de inflamación ahí se queda. Y la próxima vez que nos da, se agrega más inflamación”, detalló.
Por eso, las reinfecciones se asocian con mayor riesgo de infartos, accidentes vasculares cerebrales, falla renal, fatiga crónica y problemas de memoria.

(Foto Mariana Mena/Observador).
“No es una enfermedad menor”
Betancourt insistió en que muchas personas creen que el covid-19 actual ya no representa peligro porque no siempre causa cuadros graves o muerte inmediata.
No obstante, advirtió que las consecuencias pueden aparecer después, como parte del covid prolongado.
“Aunque hoy la infección no signifique enfermedad grave y muerte, a la larga sí puede todavía causar muerte a través del covid prolongado”, señaló.
El especialista puso como ejemplo a personas que antes podían caminar sin dificultad y ahora se sofocan al realizar actividades cotidianas.
Según explicó, esto no siempre ocurre por una neumonía, sino por el estado inflamatorio que afecta distintos órganos.
Vacío de datos en Costa Rica
Pese a las advertencias sobre las secuelas crónicas, el panorama en Costa Rica sigue sin una medición clara.
Ante una consulta de El Observador, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) confirmó que no cuenta con mecanismos para identificar ni cuantificar de forma confiable a los pacientes con condición post-covid.
Según indicó la institución, esto se debe a la ausencia de un marcador estandarizado en sus sistemas, lo que impide clasificar estos casos de manera directa.
En la práctica, esto significa que las atenciones relacionadas con posibles secuelas quedan registradas de forma dispersa en diagnósticos, síntomas o notas clínicas, sin un criterio uniforme que permita analizarlas como una categoría específica.

(Foto archivo/Observador).
Vacunas actualizadas
Sobre las vacunas, Betancourt explicó que la vacunación ayuda a evitar cuadros repetidos de covid-19 y, con ello, reduce el riesgo de acumulación de inflamación en el cuerpo.
El especialista también respondió a una de las dudas más frecuentes: ¿cómo se desarrollaron tan rápido las vacunas contra el covid-19?.
Según dijo, la emergencia obligó a acelerar procesos científicos y regulatorios, pero sin dejar de lado la seguridad ni la calidad.
“Se aceleraron procesos, nunca dejando de lado la calidad”, afirmó.
Además, explicó que la tecnología de ARN mensajero permitió adaptar las vacunas con mayor rapidez frente a los cambios del virus.
Betancourt comparó ese proceso con lo que ocurre con la influenza, cuya vacuna debe actualizarse cada año según las cepas en circulación.
Por eso, insistió en que el covid-19 no debe banalizarse. Aunque la etapa de emergencia terminó, el virus sigue circulando y sus efectos pueden acumularse con cada reinfección.





