Perros, gatos e incluso fauna silvestre ya pueden recurrir a radioterapia y quimioterapia para combatir tumores
La decisión de aplicar radioterapia o quimioterapia depende del tipo de tumor, su localización y el estado general del animal.
Sergio Arce
sergio.arce@observador.cr
El cáncer ya no es una sentencia inmediata para los animales.
Los avances en oncología veterinaria permiten que hoy perros, gatos e incluso animales silvestres como coyotes pueden recibir tratamientos especializados como radioterapia y quimioterapia, explicó la doctora Manuela Mora, directora médica y oncóloga veterinaria del Centro de Oncología y Radioterapia Veterinaria.
Tanto así que las tasas de respuesta permiten en muchos casos prolongar y mejorar significativamente la calidad de vida de los animales, añadió la especialista.
Sin embargo, la decisión de aplicar radioterapia o quimioterapia depende del tipo de tumor, su localización y el estado general del animal. También entra en juego el objetivo del tratamiento: curar, controlar o simplemente brindar confort (calidad de muerte).
Pero, además, hay tutores que prefieren que a su mascota se le aplique solo radioterapia y no quimioterapia.
¿Cuándo se aplica radioterapia?
La radioterapia utiliza radiación ionizante para destruir células tumorales o reducir su tamaño. Se recomienda principalmente en:
- Tumores localizados que no pueden ser extirpados completamente mediante cirugía.
- Cánceres en zonas delicadas como cerebro, cavidad nasal o médula espinal.
- Casos donde quedó tejido tumoral residual tras una operación.
- Tumores cutáneos o mastocitomas agresivos.
En perros y gatos, la radioterapia suele aplicarse en sesiones programadas bajo sedación o anestesia ligera para evitar movimiento. El objetivo puede ser curativo o paliativo (aliviar dolor y presión causada por el tumor).
¿Cuándo se aplica quimioterapia?
La quimioterapia se utiliza cuando el cáncer es sistémico o tiene alta probabilidad de diseminación (metástasis). Es común en casos como:
- Linfoma (uno de los cánceres más frecuentes en perros).
- Leucemias.
- Tumores mamarios con metástasis.
- Sarcomas y otros tumores agresivos.
A diferencia de los humanos, en medicina veterinaria se prioriza la calidad de vida sobre la agresividad del tratamiento. Por eso, las dosis suelen ser más bajas y los efectos secundarios -como vómitos o caída de pelo- tienden a ser más leves. La mayoría de los animales tolera bien el tratamiento, comentó la especialista.

(Imágenes cortesía Centro de Oncología y Radioterapia Veterinaria)
¿Cuáles razas son más susceptibles?
Algunas razas presentan mayor predisposición genética a desarrollar tumores.
Entre las más señaladas por estudios veterinarios internacionales se encuentran y que la responsable del Centro de Oncología y Radioterapia Veterinaria mencionó se encuentran:
- Golden Retriever (alta incidencia de linfoma y hemangiosarcoma).
- Boxer (mastocitomas y tumores cutáneos).
- Rottweiler (osteosarcoma).
- Pastor Alemán (diversos tipos de cáncer hematológico).
- Labrador Retriever (linfoma y tumores de piel).
- En gatos, el linfoma y los tumores mamarios son los más comunes, especialmente en hembras no esterilizadas.
Ante la pregunta si estas razas pueden superar el cáncer, la respuesta depende del tipo de tumor y del momento del diagnóstico.
En linfomas caninos tratados con quimioterapia, hasta un 80–90% puede entrar en remisión temporal, con supervivencias promedio de 8 a 14 meses, e incluso más en algunos casos.
Con respecto a tumores detectados temprano y tratados con cirugía más radioterapia pueden tener pronósticos favorables.
En casos avanzados, el tratamiento puede no ser curativo, pero sí aliviar dolor y prolongar la vida con buena calidad, subrayó la veterinaria.
El factor clave -dijo- es la detección temprana: cambios en el apetito, bultos, sangrados anormales, pérdida de peso o fatiga persistente deben motivar consulta inmediata.
¿Y los animales silvestres?
En centros de rescate y hospitales veterinarios especializados también se han aplicado radioterapia y quimioterapia a felinos silvestres, primates y otros animales bajo cuidado humano.
Aunque no es lo más frecuente, estos tratamientos pueden ser una opción cuando el objetivo es conservación, bienestar o reproducción de especies valiosas.
Mora contó el caso de un coyote que requirió atención en su centro:
“Hace unos días nos contactó una fundación que rescató una coyote que tenía un tumor, que se llama sarcoma de tejidos blandos en la base de la cola. Era una masa grande… si la tengo que comparar con algo se podría comparar con una naranja.
“El problema que tenemos con estos tumores, ya sea que salgan en vida silvestre o en perritos o en gatitos, es que son tumores que, a pesar de que hacen metástasis, en otras ocasiones son tumores que son localmente muy infiltrativos.
“Tumores intracraneales en perros o en gatos, meningiomas o cualquier otro tumor que esté dentro de la bóveda craniana, como no es posible acceder y quitarlo, entonces nosotros en esos casos lo que hacemos es recomendar radioterapia como primera línea de tratamiento”, apuntó.





