Glaucoma en mascotas: el enemigo silencioso que puede robarles la vista, pero no quebrarles su espíritu
A Maguito, uno de los tres perritos de la conductora y exMiss Costa Rica, Karina Ramos, le extrajeron un ojo en diciembre pasado a causa del glaucoma.
Sergio Arce
sergio.arce@observador.cr
El glaucoma no es un padecimiento exclusivo de los humanos. También afecta a perros y gatos, y cuando no se detecta a tiempo puede provocar dolor severo, pérdida irreversible de la visión y hasta la extracción del ojo.
Esto le ocurrió a Maguito, uno de los tres perritos de la conductora y exMiss Costa Rica, Karina Ramos, a quien le extrajeron un ojo en diciembre pasado a causa del glaucoma.
Karla Quesada, directora Académica del técnico en enfermería veterinaria de la Universidad Neotropical y docente en la Escuela de Veterinaria San Francisco de Asís, explicó que el glaucoma es una enfermedad que aumenta la presión a lo interno del ojo. Es como si dicho órgano se estuviese “inflando” por dentro.
Esa presión -añadió- daña el nervio óptico, que es el encargado de llevar la información visual al cerebro. Cuando ese nervio se daña, la visión se pierde y, lamentablemente, ese daño es irreversible.
El perrito perdió un ojo
En perros, especialmente, puede causar ceguera en muy poco tiempo si no se atiende. En el caso de Maguito fue más allá, contó Karina.
“Empecé a verlo un poquito perdido, como que cada vez veía menos. De vez en cuando se le ponía el ojito rojo y como cerrado. Entonces los doctores me decían que seguro era irritación, le mandaban gotitas y ya.
“Pero un día llegue a la casa y no se movía del dolor. Saqué cita de emergencia con un oftalmólogo. Al llegar a la cita me dijo que la presión debía estar entre 15 y 25 y Maguito la tenía en 58.
“Eso les genera mucho mucho dolor y les molesta mucho la luz también. Aunque intentamos con tratamientos y mejoró, de vez en cuando tenía crisis de mucho dolor. Así que la recomendación de todos los médicos fue retirar el ojito y así se hizo en diciembre. Lloré mucho”, relató Ramos a este medio.

“Yo lo ando conmigo siempre. Porque cuando anda solito camina con mucho miedo y me da tristeza, entonces le ayudo todo lo que puedo. Lo ando con correa siempre para poder dirigirlo y que no se golpee”, relató Karina, quien lo lleva consigo a cuanto viaje haga (Foto cortesía Karina Ramos / El Observador).
Glaucoma: un daño que puede avanzar rápido
En muchos casos, el glaucoma avanza con rapidez. Lo más preocupante es que cuando los dueños notan que el animal “ve menos”, el daño ya puede ser significativo, como en el caso de Maguito.
Entre las señales tempranas que se pueden detectar en casa, la veterinaria mencionó:
- Ojo rojo o inflamado
- Apariencia “vidriosa” o nublada
- Pupila dilatada que no responde a la luz
- Aumento visible del tamaño del ojo
- Dolor evidente: la mascota se frota la cara o evita que la toquen
- Desorientación o choques contra objeto
Ante cualquiera de estos síntomas, la consulta veterinaria debe ser inmediata.
¿Hay razas más propensas?
Quesada indicó que existen razas de perros con mayor predisposición genética, como son los casos del Cocker Spaniel, Basset Hound o el Husky. La literatura especializada también incluye al Chow Chow.
En gatos es menos común que se presente por causas hereditarias. La especialista señaló que muchas veces aparece como consecuencia de inflamaciones crónicas del ojo.
Por eso en animales con antecedentes familiares o razas de riesgo, los controles oftalmológicos preventivos son clave, incluso desde edades tempranas.
Cuando el glaucoma aparece en un ojo, existe la posibilidad de que el otro también desarrolle la enfermedad, especialmente si el origen es hereditario. “El seguimiento veterinario periódico permite detectar cualquier cambio y actuar antes de que el daño sea mayor”, enfatizó.
¿Tiene tratamiento?
El glaucoma no siempre se puede curar, pero sí se puede controlar. El tratamiento puede incluir medicamentos para disminuir la presión ocular, terapias láser e incluso cirugía en casos avanzados.
En situaciones severas donde hay dolor intenso y pérdida total de visión, puede ser necesario retirar el ojo afectado para mejorar la calidad de vida del animal.
Por eso es que una de las mayores preocupaciones de los dueños es qué pasará si su mascota queda ciega. La buena noticia es que los animales tienen una enorme capacidad de adaptación.
“Los animales se adaptan sorprendentemente bien a la ceguera porque usan mucho el olfato y el oído. Lo más importante es mantener el entorno estable.
“Es importante no mover los muebles constantemente, evitar obstáculos y proteger escaleras. Una mascota puede ser completamente feliz aún sin visión, siempre que no tenga dolor”, enfatizó la veterinaria.




