El Observador
Mascotasjueves, 2 de abril de 2026

Cómo viajar con su perro en Semana Santa: guía completa con recomendaciones antes, durante y después del viaje

Se insiste en que no se trata solo de subir al perro al carro, sino de planificar el viaje con criterios veterinarios.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Viajar con mascotas ya no es una excepción, es parte del plan familiar. Sin embargo, hacerlo sin preparación puede convertirse en un riesgo para la salud del animal… y más en estos días de Semana Santa.

Por eso se insiste en que no se trata solo de subir al perro al carro, sino de planificar el viaje con criterios veterinarios.

La doctora Jimena Romero, directora de Educación del hospital PETS+, advierte que la prevención es clave para evitar emergencias durante las vacaciones.

Desde enfermedades hasta golpes de calor, los riesgos existen, pero pueden reducirse con medidas simples y oportunas.

Antes del viaje: prevención que evita emergencias

El primer paso comienza antes de salir de casa.

Romero recomienda que las mascotas tengan al día su calendario de salud:

  • Vacunas
  • Desparasitación interna y externa
  • Chequeo veterinario

Esto es especialmente importante porque, durante los viajes, los animales entran en contacto con otros perros cuyo estado sanitario se desconoce.

Además, la veterinaria aconseja preparar un kit básico de emergencia con:

  • Antiséptico
  • Vendas
  • Guantes
  • Paños limpios

A esto se suma un aspecto clave: no cambiar la alimentación del animal.

“Cuando hacemos un cambio brusco de comida, provocamos diarrea”, advierte la especialista.

Por eso, lo ideal es llevar su alimento habitual, junto con recipientes prácticos, agua suficiente y objetos conocidos como juguetes o su cama, que ayuden a reducir el estrés.

(Imagen generada con IA con fines ilustrativos)

Durante el viaje: hidratación, pausas y control

Una vez en carretera, el bienestar del animal depende de la atención constante. La veterinaria recomienda hacer paradas cada dos o tres horas para que el perro:

  • Se hidrate
  • Haga sus necesidades
  • Se relaje

También es fundamental mantenerlo en un ambiente fresco, con ventilación o aire acondicionado, especialmente en trayectos largos.

En algunos casos, los perros pueden marearse, por lo que una consulta previa permitirá determinar si requieren medicación.

Otro punto clave -insiste Romero- es la seguridad:

  • Siempre llevarlo con correa o pechera
  • Evitar que esté suelto en lugares desconocidos
  • Supervisar su interacción con otros animales

 

En el destino: cuidado con el calor, el mar y el entorno

Al llegar al destino, especialmente si es playa o zonas abiertas, los riesgos cambian. Uno de los principales errores es permitir que el perro beba agua de mar.

“Puede llevarnos a una emergencia médica importante”, advierte Romero.

También se debe evitar que ingiera arena y vigilarlo constantemente en entornos naturales donde puede haber otros animales.

El calor es otro factor crítico.

Algunas razas -como bulldog, pug o perros de hocico corto- son especialmente vulnerables a golpes de calor, por lo que la veterinaria recomienda:

  • Evitar exposición al sol en horas pico
  • Mantenerlos hidratados
  • Buscar sombra o espacios frescos

Incluso en perros con mucho pelaje, la solución no es rasurarlos. El pelo cumple una función de regulación térmica, por lo que eliminarlo puede ser contraproducente.

Después del viaje: señales de alerta

El regreso a casa no significa bajar la guardia.

Romero insiste en observar cualquier cambio en el comportamiento del animal en los días posteriores:

  • Decaimiento
  • Falta de apetito
  • Vómitos o diarrea

Ante cualquier señal, la recomendación es clara: acudir de inmediato al veterinario e informar que el animal estuvo de viaje

Además, se recomienda bañarlo tras visitas a la playa para eliminar sal, arena y residuos que puedan afectar su piel.

“Viajar con mascotas puede ser una experiencia enriquecedora tanto para los animales como para sus dueños, pero también implica responsabilidad.

“La clave está en entender que no todos los entornos son seguros ni todas las mascotas reaccionan igual.

“Planificar, prevenir y observar son tres acciones que pueden marcar la diferencia entre unas vacaciones exitosas… o una emergencia evitable”, subraya Romero.

Notas Relacionadas