El Observador
Mascotasdomingo, 18 de enero de 2026

“Muerte digna”: el adiós de la mascota por parte de tutores y hasta de los otros animales de la casa

La "muerte digna" describe la eutanasia compasiva en las mascotas. Es un procedimiento veterinario ético que acaba con el sufrimiento de forma indolora.

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La “muerte digna” describe la eutanasia compasiva en las mascotas.

Es un procedimiento veterinario ético que acaba con el sufrimiento de forma indolora cuando una enfermedad incurable o dolor crónico hace insostenible su calidad de vida.

Sin embargo llegar a este paso no es fácil, ni para la familia humana ni para otras mascotas que conviven con el paciente en su fase terminal.

La médica veterinaria Jimena Romero explicó que este procedimiento no es algo que se aplica a la ligera. El animal debe ser diagnosticado con enfermedades principalmente crónicas degenerativas.

Evaluación exhaustiva antes de la “muerte digna”

Se usa solo tras una evaluación exhaustiva (escalas HHHHHMM o similares) confirmando que los”malos días” están o van a superar los “buenos”.

Las escalas HHHHHMM son herramientas de evaluación en medicina veterinaria para medir la calidad de vida de mascotas con enfermedades crónicas o terminales. Lo anterior ayuda a los dueños y a los veterinarios a decidir sobre la eutanasia compasiva.

“Primero se pasa por un procedimiento paliativo hasta ver el desarrollo de la enfermedad. Eso nos da un punto que nos permite tomar otras decisiones.

“Se aplica cuando ya no podemos hacer nada por el animal médicamente hablando. Y es más por ellos… por evitar que tengan dolor en lo que les resta de vida”, explicó Romero.

En el caso de la “muerte digna” los especialistas suelen aplicar una sedación profunda seguida de una inyección letal (sobredosis de pentobarbital). Esto asegurando inconsciencia total en segundos y paro cardíaco pacífico en minutos.

“Aquí es donde nosotros aplicamos estos medicamentos justamente para ayudar a trascender a nuestros pacientes a otra dimensión, evitándoles quizás un sufrimiento innecesario”, agregó la veterinaria.

(Foto archivo / El Observador).

Este procedimiento se realiza en una clínica o domicilio con presencia familiar para el cierre emocional. Y presenta varias aristas:

  • Éticamente prioriza el bienestar animal como ser sintiente (leyes CR y AVMA), con lo cual se evita prolongar la agonía por apego humano.
  • Legalmente está permitido por veterinarios registrados; no es “suicidio asistido” sino acto médico regulado.
  • Emocionalmente alivia la culpa del dueño y ofrece un cierre digno frente a la muerte natural traumática (ataques cardíacos, convulsiones).
  • Socialmente fomenta cultura de responsabilidad pet-parent al reducir el abandono de enfermos terminales.

El adiós por parte de tutores y otras mascotas

Romero amplió sobre la importancia de que los tutores y hasta las demás mascotas se despidan de su integrante. Aunque es claro que las personas responsables comenzaron su duelo desde mucho antes.

“Se da una conversa muy sincera con los tutores para que entiendan qué implica el proceso. Y a partir de ahí se pueden despedir si quieren y hasta estar presentes en el procedimiento.

“En el caso de las mascotas lo que recomendamos es que si tienen compañeros que son cercanos y viven juntos que los traigan. O sea, que lo puedan ver, que estén ahí .

“Los perros regularmente son muy prácticos: ellos llegan, huelen y es como ‘Okay, aquí está, listo’. Los estudios han demostrado que las mascotas sí llevan un duelo distinto y este tipo de acercamiento (la despedida) les ayuda”, comunicó.

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