Elección 2026 | Entrevista a Natalia Díaz, candidata presidencial de Unidos Podemos
La candidata presidencial Natalia Díaz, del partido Unidos Podemos, fue la protagonista de una nueva entrega de la serie de entrevistas de El Observador rumbo a las Elecciones Nacionales de 2026. El formato mezcla preguntas directas sobre el plan de gobierno con la intervención de un invitado incógnito, pensado para sacar a los aspirantes de […]
Redacción El Observador
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La candidata presidencial Natalia Díaz, del partido Unidos Podemos, fue la protagonista de una nueva entrega de la serie de entrevistas de El Observador rumbo a las Elecciones Nacionales de 2026. El formato mezcla preguntas directas sobre el plan de gobierno con la intervención de un invitado incógnito, pensado para sacar a los aspirantes de la zona cómoda y ver cómo reaccionan sin demasiado filtro.
Díaz no esquivó el tema que hoy domina la agenda: la seguridad. Dijo que el país vive una crisis real, no solo una sensación, y planteó que el combate debe darse con orden, coordinación entre poderes y acciones concretas en comunidades donde el abandono, la falta de iluminación y el descontrol territorial han abierto espacio al crimen.
En salud y economía, la candidata sostuvo que la Caja Costarricense de Seguro Social no está quebrada, pero sí “desordenada”, y que urge poner orden administrativo y financiero. Reiteró su rechazo a nuevos impuestos, advirtió que las cargas sociales restan competitividad y planteó revisar el gasto público, reestructurar deuda interna y darle un nuevo empujón al turismo con más promoción internacional y mejor acceso a crédito para emprendedores.
Díaz también marcó distancia del estilo confrontativo que ha dominado la política reciente. Se definió como liberal y pragmática, con énfasis en el diálogo y la negociación política. Aseguró que, aun sin una gran bancada propia, buscaría acuerdos en la Asamblea Legislativa y evitaría gobernar a punta de imposiciones o consultas populares que aumenten la polarización.
El invitado incógnito de esta entrega fue Lenín Hernández, quien llevó la conversación al terreno del respeto y el tono del debate público. Su mensaje fue claro: menos insultos y más diálogo. Díaz coincidió y cerró la entrevista con una idea simple, pero recurrente en toda la charla: sin respeto ni conversación franca, es muy difícil construir soluciones duraderas para el país.






