¿Inspiración o coincidencia? Los llamativos parecidos entre los atuendos de Laura Chinchilla y Laura Fernández
La banda que utilizó Laura Fernández tiene un error: la franja roja es del mismo ancho que las restantes cuando debería ser el doble.
Sergio Arce
sergio.arce@observador.cr
¿Inspiración o simple casualidad?
Laura Fernández se convirtió en la presidenta número 50 de la República la tarde de este viernes, vistiendo un conjunto en color blanco marfil o perla que recordó al traje que lució Laura Chinchilla en el 2010.
La expresidenta también se decantó por una prenda en color blanco.
Más allá de la similitud, los atuendos elegidos por ambas para sus respectivos actos de investidura comparten un mensaje visual profundamente similar: autoridad, orden y transparencia.
Así lo considera la asesora de imagen Vanessa Torres, quien encuentra múltiples paralelismos entre los atuendos de ambas figuras políticas para este día.
“No solo tienen el mismo nombre en común y llegan respaldadas por la administración anterior —Chinchilla por la de Óscar Arias y Fernández por la de Rodrigo Chaves—.
“También comparten la elección del blanco para sus actos de toma de poder”, señaló la experta.
Ella destacó cómo el color funciona históricamente como un recurso simbólico dentro de ceremonias republicanas.
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Los trajes de las dos Laura
Aunque a simple vista ambos estilismos parecen similares, Torres explica que existen diferencias importantes en sus matices y construcción.
En el caso de Laura Fernández, el conjunto apuesta por un blanco hueso o marfil, una tonalidad más cálida y contemporánea que suaviza la imagen y aporta sofisticación ceremonial.
Laura Chinchilla, en cambio, utilizó en 2010 un blanco perla más frío y ejecutivo, alineado con una estética institucional clásica y sobria.
La estructura de los atuendos también marca distancia entre ambas propuestas. Chinchilla eligió un traje de tres piezas, con blazer y prenda interior visible en el torso.
Fernández, por su parte, optó por un conjunto de dos piezas donde la parte superior funciona como un blazer dress cerrado lateralmente, una elección más moderna y estilizada.
Un detalle no menor es que la banda utilizada por Laura Fernández tiene un error: la franja roja posee el mismo ancho que las restantes, cuando debería ser el doble.
La conclusión
Pese a las diferencias de corte, textura y tonalidad, Vanessa Torres considera que el mensaje visual de ambas presidentas converge en un mismo punto: “honestidad, sobriedad, transparencia y orden”, resumió la especialista.
También observa en ambas una clara inclinación hacia un estilo clásico diseñado para proyectar liderazgo, elegancia y autoridad frente al país.
Torres no dudó en afirmar que tanto Laura Chinchilla como Laura Fernández utilizaron el blanco no solo como una elección visual, sino también como una forma de comunicar “institucionalidad, confianza y presencia presidencial”, concluyó la asesora.







