“Hay algo ahí afuera”: las transcripciones de las misiones Apollo que la NASA conservó durante décadas
Documentos desclasificados muestran conversaciones en tiempo real entre astronautas y el control de misión en Houston
Redacción El Observador
redaccion@observador.cr
Durante décadas, las misiones Apollo fueron recordadas principalmente por la llegada del ser humano a la Luna y por la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
Sin embargo, entre miles de páginas técnicas, transcripciones de radio y “sesiones informativas de la tripulación”, la NASA también preservó otra categoría de registros mucho menos conocida: reportes de luces, destellos, partículas y objetos observados por astronautas durante vuelos translunares.
Los documentos, hoy desclasificados y archivados oficialmente, muestran conversaciones en tiempo real entre astronautas y el control de misión en Houston, así como entrevistas técnicas posteriores realizadas por NASA tras el regreso de las tripulaciones.
En ninguno de los casos la agencia espacial estadounidense concluyó que los fenómenos observados tuvieran origen extraterrestre.
Por el contrario, gran parte de las discusiones técnicas incluidas en los propios documentos giran alrededor de posibles explicaciones relacionadas con:
- fragmentos de cohetes,
- hielo,
- pintura desprendida,
- partículas espaciales,
- basura orbital,
- rayos cósmicos,
- o efectos ópticos.
Aun así, las transcripciones revelan que algunos episodios sorprendieron suficientemente a las tripulaciones como para quedar registrados formalmente en documentos internos de NASA.
Apollo 11: el primer “objeto” camino a la Luna
Uno de los primeros episodios registrados aparece en la sesión técnica informativa posterior a la misión Apollo 11 del 31 de julio de 1969.
Buzz Aldrin describió un objeto observado durante el trayecto hacia la Luna.
“Lo primero inusual que vimos tenía una dimensión considerable, así que le pusimos el monocular encima.”, explicó el astronauta.
Michael Collins preguntó posteriormente cómo habían visto el objeto.
Aldrin respondió: “No estábamos seguros de lo que podría ser el S-IVB”
La referencia correspondía a la tercera etapa del cohete Saturn V utilizada durante el lanzamiento.
En otra parte del informe, Collins describió la figura observada como un cilindro hueco que parecía girar lentamente. “Se podía ver cómo caía esta cosa”, afirmó.

En esta imagen tomada en el 2005, el astronauta estadounidense Neil Armstrong posa junto a la foto de la Misión Apolo que se exhibía en el Museo Principe Felipe, en Valencia Armstrong falleció en el 2012. (Foto por JOSE JORDAN / AFP)
Neil Armstrong también participó en la discusión técnica.
“Deberíamos decir que estaba justo en el límite de la resolución del ojo.”, señaló el comandante del Apollo 11.
La tripulación nunca concluyó definitivamente qué era el objeto.
Sin embargo, el consenso técnico dentro del documento apuntaba a que probablemente correspondía a componentes asociados al vehículo espacial.
#gallery-1 { margin: auto; } #gallery-1 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 33%; } #gallery-1 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-1 .gallery-caption { margin-left: 0; } /* see gallery_shortcode() in wp-includes/media.php */- Informe confidencial de la Misión del Apolo 11
Los flashes dentro de la cabina
El mismo Apollo 11 dejó otro registro que luego aparecería repetidamente en otras misiones.
Durante el trayecto translunar, Buzz Aldrin reportó pequeños flashes luminosos observados dentro de la cabina mientras intentaba dormir.
“Observé lo que me parecían pequeños destellos dentro de la cabina.”, indicó.
Con el paso de los días, Aldrin afirmó que comenzó a observar:
- flashes dobles,
- líneas luminosas,
- y destellos separados por minutos.
“Sin duda, más que suficiente para convencerte de que no se trataba de una ilusión óptica.”, afirmó.
Neil Armstrong sugirió entonces que podían corresponder a partículas atómicas visibles atravesando el sistema visual humano.
Décadas después,la NASA y científicos espaciales asociarían muchos de esos “destellos de luz” al impacto de rayos cósmicos sobre la retina y el nervio óptico de los astronautas.

Esta fotografía de archivo muestra la superficie lunar vista desde el lugar de aterrizaje del Apolo 12. La imagen presenta cinco áreas de interés resaltadas, etiquetadas como «Área 1» a «Área 5», sobre el horizonte, donde se observan fenómenos no identificados. Esta imagen ha sido modificada respecto a su estado original para facilitar la identificación de áreas de interés específicas. Estos resaltados se proporcionan únicamente con fines contextuales. Dichas modificaciones no constituyen un juicio analítico, una conclusión de investigación ni una determinación fáctica sobre la naturaleza o la importancia del tema. (Imagen car.gov/ufo)
Apollo 12: “parece que están escapando de la Luna”
Cuatro meses después, Apollo 12 registró otro episodio.
En noviembre de 1969, Alan Bean describió partículas luminosas visibles a través del Telescopio Óptico de Alineación (AOT, por sus siglas en inglés).
“Cuando se mira por el AOT en el cuadrante oscuro… se pueden ver estas luces”, comunicó a Houston.
Bean añadió:“Parece que algunas de esas cosas están escapando de la Luna”.
La descripción quedó registrada en las transcripciones Aire-Tierra de la misión.
Más adelante, Pete Conrad reportó pequeños restos flotando alrededor del módulo lunar iluminados por la “luz de rastreo” de la nave.
La tripulación especuló sobre posibles fragmentos o partículas desprendidas del vehículo espacial.

El astronauta Ron Evans participó en la Misión Apolo 17 en 1971. Falleció en 1990 a la edad de 56 años de un infarto. (Foto NASA)
Apollo 17 y los “fuegos artificiales”
Los registros más extensos sobre fenómenos observados en el espacio aparecen en Apollo 17, la última misión tripulada a la Luna en diciembre de 1972.
Durante una maniobra, Ronald Evans reportó “partículas o fragmentos muy brillantes” desplazándose cerca de la nave.
Harrison Schmitt describió el fenómeno con una frase que quedó registrada oficialmente en la transcripción: “Se parece al 4 de julio”.
Evans añadió que algunos fragmentos parecían “fragmentos irregulares, angulares y girando”.
Houston preguntó directamente si podían identificar qué eran.
La respuesta de Evans fue cautelosa: “Hay varias posibilidades”.
Los astronautas plantearon hipótesis relacionadas con:
- hielo,
- pintura desprendida,
- o fragmentos del S-IVB.
Schmitt calificó esa explicación como una “suposición aventurada”.

Eugene Andrew Cernan fue un aviador naval, ingeniero eléctrico, ingeniero aeronáutico, piloto de combate y astronauta estadounidense de la NASA, tripulante del Gemini 9A en 1966, de las misiones Apolo 10 en 1969 y comandante del Apolo 17 en 1972, además de oficial de la Armada de los Estados Unidos. Falleció en el 2017 a los 82 años de edad. (Foto NASA)
“Hay algo ahí afuera”
Horas después, Eugene Cernan describió otro fenómeno mucho más complejo.
Mientras intentaba dormir, reportó destellos intensos y objetos rotatorios visibles a gran distancia.
“Hay algo ahí afuera”, dijo al control de misión.
Cernan insistió varias veces en que algunos de los objetos no parecían partículas cercanas.
“Es algo físico a la distancia”, afirmó.
La tripulación describió flashes rítmicos y objetos que parecían rotar lentamente mientras reflejaban luz.
Houston incluso pidió coordenadas relativas y orientación de la nave para intentar localizar los objetos mediante cálculos técnicos.
Schmitt continuó sugiriendo que varios podían corresponder al S-IVB o a paneles SLA desprendidos del Saturn V.
El flash sobre la superficie lunar
Uno de los momentos más llamativos ocurrió el día 3 de Apollo 17.
Mientras observaba la región cercana al cráter Grimaldi, Harrison Schmitt interrumpió las comunicaciones normales.
“¡Hey, acabo de ver un destello sobre la superficie lunar!”
Houston respondió inmediatamente: “¿Oh, sí?”
Schmitt describió un “pequeño destello brillante” al norte de Grimaldi y sugirió revisar los sismómetros de la misión por si se trataba de un impacto.
“Tal vez deberían revisar si registraron algo en sus sismómetros”, dijo.
Houston respondió: “Está bien. Lo revisaremos”.
NASA nunca presentó el episodio como un evento extraordinario ni emitió conclusiones definitivas sobre el origen del destello.

“Como parte de la revisión de materiales históricos sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP) en el marco del programa PURSUE, el Departamento de Vida Silvestre (DOW) ha abierto un caso para investigar la fotografía adjunta de la NASA, tomada en diciembre de 1972 durante la misión Apolo 17. La imagen contiene tres puntos en formación triangular en el cuadrante inferior derecho del cielo lunar, claramente visibles al ampliarla. Si bien esta fotografía ya se había publicado y analizado por observadores expertos, no existe consenso sobre la naturaleza de la anomalía. Un nuevo análisis preliminar del gobierno estadounidense sugiere que la característica de la imagen podría ser el resultado de un objeto físico en la escena. Además, como parte de esta investigación, el gobierno ha obtenido la película original de la misión Apolo 17 y los resultados del análisis completo de la NASA y el DOW se publicarán una vez finalizado”, dicen los archivos desclasificados por Estados Unidos.
El experimento ALFMED y los “light flashes”
Apollo 17 también documentó oficialmente el fenómeno de los “light flashes”.
Durante la sesión informativa de la misión del 4 de enero de 1973, Harrison Schmitt explicó que observaban destellos luminosos continuamente cuando permanecían adaptados a la oscuridad.
“Durante el vuelo, cuando estábamos adaptados a la oscuridad, tuvimos destellos de luz casi continuamente.”, indicó.
Parte de esas observaciones estaban asociadas al experimento ALFMED (Apollo Light Flash Moving Emulsion Detector), diseñado precisamente para estudiar esos fenómenos visuales.
Los astronautas utilizaban incluso vendas o condiciones controladas de oscuridad para intentar registrar el comportamiento de los flashes.
Con el tiempo, NASA relacionó gran parte de esos fenómenos con rayos cósmicos atravesando el sistema visual humano.
#gallery-2 { margin: auto; } #gallery-2 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 50%; } #gallery-2 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-2 .gallery-caption { margin-left: 0; } /* see gallery_shortcode() in wp-includes/media.php */Un hallazgo inesperado en ultravioleta
Los documentos de Apollo 17 incluyen además otro episodio menos conocido, aunque científicamente relevante.
En la Sesión informativa posterior a la misión para la ciencia del 8 de enero de 1973, Dick Henry, coinvestigador del experimento ultravioleta de la misión, describió resultados que no coincidían completamente con las expectativas iniciales.
Henry explicó que detectaron un espectro ultravioleta similar al de estrellas calientes en regiones donde no existían estrellas calientes dentro del campo de visión.
“El espectro que vemos se parece al espectro de la estrella caliente; sin embargo, sabemos que no había estrellas calientes dentro de nuestro campo de visión.”, señaló.
La interpretación más conservadora planteada por Henry era que la luz provenía de estrellas del plano galáctico reflejada por polvo interestelar.
Sin embargo, reconoció que algunas características del espectro “no encajan con esa teoría” y que era “al menos posible” que se tratara de radiación extragaláctica
Lo que dicen realmente las transcripciones
Las transcripciones Apollo muestran algo muy distinto a la narrativa simplificada que suele circular alrededor de los “ovnis”.
Los astronautas:
- reportaban observaciones,
- planteaban hipótesis,
- discutían posibles explicaciones técnicas,
- y muchas veces reconocían abiertamente la incertidumbre.
En numerosos casos, los propios documentos apuntan a explicaciones relacionadas con componentes del Saturn V, partículas, reflejos, rayos cósmicos o fragmentos alrededor de la nave.
La NASA nunca concluyó oficialmente que las tripulaciones Apollo hubieran observado tecnología extraterrestre.
Lo que sí muestran los archivos es que los astronautas registraron fenómenos que en ese momento consideraron suficientemente relevantes como para discutirlos en tiempo real con Houston y documentarlos formalmente en los archivos históricos de la agencia espacial estadounidense.





