“El mayor reto es la incertidumbre”: Costa Rica navega la volatilidad arancelaria con EE.UU.
La última noticia confirmada sobre aranceles de Estados Unidos es que hasta el 24 de julio estaría rigiendo una tarifa del 10%. Pese a ello, muchas cosas podrían cambiar, incluyendo negociaciones bilaterales, fallos judiciales o la intención del presidente Donald Trump de elevar la tasa al 15%. Ello configura un panorama complejo para empresas y […]
Tomás Gómez
tomas.gomez@observador.cr
La última noticia confirmada sobre aranceles de Estados Unidos es que hasta el 24 de julio estaría rigiendo una tarifa del 10%. Pese a ello, muchas cosas podrían cambiar, incluyendo negociaciones bilaterales, fallos judiciales o la intención del presidente Donald Trump de elevar la tasa al 15%.
Ello configura un panorama complejo para empresas y países, del cual Costa Rica no escapa.
"El mayor reto aquí, más que los aranceles, es la incertidumbre... es la volatilidad", afirmó el ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar.
"Que un día sí, otro día no, otro día quizá, tampoco o también. Es en ese mar de tanta incertidumbre que estamos navegando y que les cuesta a los operadores económicos realizar proyecciones", apuntó.
Según Tovar, ya se esperaba que Washington tuviera un plan alternativo de aranceles en caso de que la Corte Suprema tumbara la estrategia original, como efectivamente ocurrió el viernes. Ahora, con el nuevo panorama, las autoridades comerciales del país también están a la espera de lo que pueda suceder.
"Esta orden ejecutiva de la Sección 122 ya fue anunciada y existe la intención de algunos sectores o agentes económicos de litigarla", explicó el ministro.
A ello se suma que los nuevos aranceles se basan en una ley aplicable solo por 150 días. Lo único que podría variar esa herramienta sería un cambio normativo, que también luce complejo.
"Salvo que el Congreso apruebe una legislación extendiendo estos aranceles, cosa que, según el contexto político en Washington, pareciera difícil lograr consenso para aprobarlo", cerró.
"Todo esto puede evolucionar porque hay una incertidumbre alta en Washington y todo puede cambiar de la noche a la mañana", reiteró.
¿Han golpeado los aranceles a Costa Rica?
Sobre si los aranceles (tanto del 10% como del 15%) han afectado al país, Tovar apunta a que ha sido una factura ajena.
"Hemos sido resilientes. Al final de cuentas, nosotros no dejamos de exportar. Al final de cuentas, quienes han tenido que cubrir esos aranceles son los importadores o los consumidores en Estados Unidos", puntualizó.
Puso como ejemplo los datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), que más bien muestran un alza en las ventas al país norteamericano.
"No hemos visto un impacto que demuestre un decrecimiento en el comportamiento de nuestras exportaciones a Estados Unidos", expuso.
Seguir negociaciones
Con la imposición de aranceles también se abrieron mesas de trabajo bilaterales en las que cada país buscaría enmendar su relación comercial con Estados Unidos.
Para el caso costarricense, la expectativa es que las negociaciones puedan continuar. Eso sí, siempre monitoreando los ajustes que vayan surgiendo.
"Eso no ha terminado. Son momentos de cierta volatilidad, de cierta confusión y deseamos tener mayor certeza que nos pueda servir de norte en las discusiones que mantenemos con Washington", explicó Tovar.
"Costa Rica no se ha levantado de la mesa, las negociaciones no han fracasado, no han terminado", añadió.
Casi un año viviendo los aranceles
En abril del año anterior, el presidente Trump anunció el llamado “Día de la Liberación”. En ese momento, se impuso una serie de aranceles de diversos porcentajes, según el desequilibrio comercial de los países.
El anuncio se basaba en un estudio sobre las desigualdades comerciales entre países.
Además de la balanza comercial, se advertía sobre otras medidas que podrían estar enturbiando los intercambios.
Para el caso costarricense, por ejemplo, se señalaban críticas a las importaciones de licores y restricciones a la papa. También problemas en licitaciones, normativa laxa en propiedad intelectual y trabas burocráticas para productos como la cebolla.
La imposición de los aranceles vino acompañada de negociaciones bilaterales para intentar ajustar los escenarios.
Para el caso costarricense, pese a algunas rondas de negociación e interrupciones por el cierre del Gobierno federal, no hubo anuncios específicos. Eso sí, llegaron impulsos positivos como la eliminación de aranceles en productos agrícolas que no tenían competencia en la industria norteamericana.
Desde su inicio, los aranceles habían sido judicializados, escalando hasta las instancias más altas. Fue así como la Corte Suprema anuló la versión original, pues la ley de emergencias utilizada como base resultó incompatible con la materia comercial. Ahora se anuncia una nueva fase, sustentada en leyes comerciales que también seguirán su proceso legal.





