China y Rusia vetan en la ONU resolución para desbloquear el estrecho de Ormuz
La votación se produjo horas antes de que expirara el ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump

(Naciones Unidas, EE.UU.) Rusia y China vetaron este martes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, un texto que ya había sido diluido respecto a la autorización que los Estados del Golfo buscaban para emplear la fuerza con el fin de proteger esta ruta marítima clave.
El proyecto de resolución, preparado por Baréin y respaldado por Estados Unidos, obtuvo 11 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones. El ministro de Exteriores de Baréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, afirmó que los países del Golfo “lamentan” el rechazo de la medida.
Irán ha impuesto un bloqueo efectivo sobre esta vía estratégica desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, lo que ha generado efectos en cadena en la economía global.
La votación se produjo horas antes de que expirara el ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, quien exigió a Teherán reabrir el estrecho —por donde normalmente transita una quinta parte del petróleo mundial— o advirtió que “toda una civilización morirá” en Irán.
“El resultado de hoy no limita a Estados Unidos para seguir actuando en su propia defensa y en la defensa colectiva de nuestros aliados y socios”, declaró el embajador estadounidense, Mike Waltz, tras la votación en el Consejo de Seguridad.
Al Zayani, hablando en nombre de los países del Golfo exportadores de petróleo, sostuvo que el fracaso en aprobar la resolución “envía la señal equivocada al mundo”.
“Es una señal de que la amenaza a las vías marítimas internacionales puede ocurrir sin una acción decisiva por parte de la organización internacional responsable de mantener la paz y la seguridad internacionales”, añadió.
“Cesar todos los ataques”
Baréin inició hace dos semanas negociaciones sobre un borrador que habría otorgado un mandato claro de la ONU a cualquier Estado que quisiera utilizar la fuerza para desbloquear el estrecho.
Sin embargo, las objeciones de varios miembros permanentes con poder de veto —entre ellos Francia, Rusia y China— obligaron a suavizar el texto y a aplazar la votación en varias ocasiones.
La oposición de Francia pareció superarse con la inclusión de un lenguaje que establecía que cualquier acción debía ser de carácter “defensivo”.
Tras nuevas enmiendas, la versión más reciente del texto consultada por AFP ya no mencionaba la autorización para usar la fuerza, ni siquiera con fines defensivos.
El último borrador “insta firmemente a los Estados… a coordinar esfuerzos, de naturaleza defensiva y proporcionales a las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad de la navegación, incluso mediante el acompañamiento de buques mercantes y comerciales”, en lugar de autorizar explícitamente el uso de la fuerza.
También “exige” que Irán “cese de inmediato todos los ataques contra buques mercantes y comerciales y cualquier intento de obstaculizar el tránsito o la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”.
Asimismo, pide poner fin a los ataques contra infraestructuras civiles de agua, petróleo y gas.
Los mandatos del Consejo de Seguridad de la ONU que autorizan a los Estados miembros a utilizar la fuerza son poco frecuentes.
Durante la Guerra del Golfo de 1990, una votación permitió a una coalición liderada por Estados Unidos intervenir en Irak tras la invasión de Kuwait.
En 2011, la OTAN obtuvo luz verde para intervenir en Libia cuando Rusia se abstuvo en la votación. Moscú criticó posteriormente que esto derivara en la caída del líder libio, el coronel Muamar Gadafi.





